Mis Reflexiones Mentales

Los 4 típicos propósitos de Año Nuevo, ¿vas a seguir “bucleando”?

Si eres de los pocos que sí que has cumplido los propósitos de Año Nuevo en el 2019, no sigas leyendo, que esta entrada no es para ti.

Pero si no, pues, oye, igual empiezo el año ayudándote a ahorrar dinero y todo.

Repasamos los Propósitos de Año Nuevo más populares:

Ahí va el primero: «Este año, voy a ir al gimnasio si o si»… y el 2 de Enero, te apuntas… ¡por un año!, vengaaa que las cosas hay que hacerlas bien porque estás super-motivado.. y además ahorro que es más barato, .. y religiosamente vas tres veces durante… las dos primeras semanas, tres veces más en Febrero y tres veces más en los últimos 9 meses del año – aunque sigas pagando-  porque.. la cuota no perdona.
El segundo: «Este año es definitivo, dejo de fumar si o si».. y lo haces, si.  Se lo dices a tus amigos para crear atmosphere, eliminas mecheros y ceniceros, haces hipnosis con el mago Nicotino y su Vespino, te compras tus cigarritos de vapor, mascas los palos de regaliz que has plantado en tu terraza, porque este año, de verdad que si.  Y lo logras durante.. no se.. ¿un par de semanas?, ¿quizá un mes? Resistes estoicamente hasta caer por culpa de esa copita asesina de voluntades que te hace  fumarte hasta la pata de la silla debido a tanta ansiedad reprimida.
A ver.. mas cosas.. más propósitos de año nuevo…
Tercer típico propósito: «Voy a adelgazar mínimo 10 kg».. y te gastas una pasta en el mejor nutricionista de la buena ventura porque si le pagas mucho, te crees que él lo hará por ti. Esta vez sí.
El cuarto, otro clásico «este año lo consigo y salgo antes del trabajo» lo tienes ¡tan claro! porque el tiempo vuela y tus hijos crecen y te los pierdes. No sé, quizá va y aparece Mary Poppins a acabarte los marrones, que esos ya te adelanto que se van a mantener … pero probablemente el que aparezca sea tu jefe y dándote más.
Te adelanto, hoy 11 de Enero, que puede que este año tampoco cumplas Propósitos de año nuevo y acabes fumando, con más kilos de más y siendo un modelo de esclavitud laboral urbana, que los hay a patadas.

Por favor, ¡deja de “buclear” propósitos de año nuevo!

Porque mientras tu mente se alimente del pasado, solo te va a producir más de lo mismo.
Ya está. 
y a este pequeño concepto de sentido común, lo he bautizado “buclear”.
Es una variante de “para tener resultados distintos, tienes que hacer cosas distintas”.
O que no puedes utilizar un mismo input esperando que produzca un output diferente.
Si tus herramientas para conseguir los mismos objetivos que el año pasado son las que tenías dentro de tu cabeza el año pasado, entonces no lo dudes.. VAS A “BUCLEAR”.

… y te propongo  «modelar» tus propósitos de año nuevo.

Te propongo una forma distinta de abordar tus valiosos objetivos: MODELA
¿a que me refiero con “modelar”?
Es simplemente replicar lo que ya le ha funcionado a alguien anteriormente  para conseguir ese objetivo. Te lo puede contar a través de un libro/video/audio  o  simplemente puedes «modelar» a tu vecino, que ya no fuma desde hace 10 años e incluso también ha conseguido adelgazar.
El caso es que te aseguras que incluyes inputs distintos a los utilizados hasta ahora cuidodadosamente escogidos por su eficacia para conseguir alcanzar tus objetivos.
Si quieres salir pronto de tu trabajo, habla con alguien de tu oficina, que lo ha conseguido y replica lo que él hizo.
Si quieres dejar de fumar, adelgazar, escribir un libro, hacerte experto en plantas aromáticas,  “modela” a alguien que ya lo haya conseguido. ¡Haz lo mismo.!
Alimentando tu mente con parámetros nuevos que funcionan, evitas “buclear” modelando acciones eficaces nuevas, que no te garantizan el éxito, pero desde luego te incrementan las probabilidades de alcanzar tus propósitos de año nuevo en el 2020.
Quizá  modelando a tu compañero, consigues salir antes la mitad de los días. Pues ya es algo.

Y un último beneficio adicional.

A través de la acción de utilizar nuevos inputs eficaces, le has mostrado a tu mente una nueva forma de funcionar.

Porque como le has enseñado a través de la acción te lo has grabado a fuego.

En la siguiente entrada te voy a explicar como modelé para conseguir mi propósito de ir al gimnasio en el 2019. No solo ya no me cuesta , sino que estoy deseando ir.
Lo haría ahora, pero ¡se me alarga la entrada!.
Un abrazo fuerte
Cris

Te agradezco de corazón…

.. .que hayas decidido ser un “inspirólogo” de tí mismo.
Y te doy la enhorabuena.

Porque significa que le ves sentido a trabajar en ti mismo para incrementar tu bienestar y el de los que te rodean.

¿Sabes por qué vale tanto la pena esforzarse en progresar?

Mira que me resulta curioso que cuando hablo de mejora personal, muchos vuelvan la cabeza; probablemente no les parece un tema de atención seria, ni les merece respeto.
¿Quizá porque lo ven para flojillos o fracasadillos?.
Sin duda implica una actitud vital de humildad. Si desde pequeños nos preparan para ser «superman» y nº 1, proponerte desarrollar algo, implica reconocer primero que lo necesitas.
Pero, , al mismo tiempo, curiosamente observo que lo que si tienen todos clarísimo es que quieren ser felices.
“¿Qué prefieres para tus hijos?, ¿Qué se desarrollen a su máximo potencial o que sean ricos?” “Ricos”,
“pero ¿ricos o felices?”
“Feliceeeees, claroooo, ¡eso lo primero! ¿quién no quiere ser feliz? «
Y se me ocurre además otra razón y es que desarrollo personal suena como a trabajo y la palabra felicidad a tumbona en el Caribe. Y pocos suelen querer trabajar más duro.
Es curioso que  el 100% de de la población está interesado en su felicidad y solo el 5% lo esté en su desarrollo personal, porque ¿te cuento mi descubrimiento sorprendente?

¡Estamos hablando de lo mismo!.

Mira, -con la obsesión de replicarlo-, hace tiempo que audito cualquier material que me acerque a la clave de los que tienen éxito en la vida, definiéndolo como lograr ser feliz disfrutando de cada día.
Y en los estudios sobre las dimensiones de la felicidad compruebo que esos científicos describen los mismos comportamientos por los que los mentores de desarrollo personal han abogado por décadas.
La única diferencia es que lo han aplicado en un contexto diferente y por eso la mayoría busca bienestar eliminando el concepto de mejora continua, que realmente, ¡te lo trae en gran medida!.
¿Tiene sentido, no? Si vives  tu vida utilizando solo un 5% de tu potencial, obtienes el 5% de los posibles rendimientos que podrías obtener..
Y a la inversa.
¿Qué pasaría con tus resultados si continuamente te esfuerzas en mejorar tus capacidades?: conocimientos, habilidades de comunicación, relaciones familiares, vida espiritual, salud, productividad, nutrición, éxito financiero…

En mi caso, estoy mejorando mi gestión mental, dado que mi cabeza era mi principal saboteadora y me alejaba de los resultados que quería obtener.

La mejor inversión: La tremenda potencia del 1 %?

Imagina que te planteas un desarrollo diario de un 1% .
Decides mejorar cualquier área de tu vida tan solo ese poco cada día.
Un 1%.
Para ello utilizas el poder inmenso de las pequeñas y sencillas acciones que se engrandecen con el tiempo.
Te propones algo concreto: un buen hábito diario, reaccionar mejor, utilizar palabras amables, sesiones de estudio, nutrición saludable, deporte, diez minutos de audio o libro inspirador, subir por las escaleras…
Lo que sea, hay manuales de sobra para todo.
No hablo de súper poderes ni mucho menos, eso lo dejamos a los “supermanes”.
Me refiero a simples acciones productivas repetidas consistentemente en el tiempo, dado que ninguna mejora ni aprendizaje sucede fuera de la acción.
Esto hará que al acabar el año acumules ¡365 por ciento!, una mejora de tres veces y medio.
¿Te imaginas dentro de 10 años?

Con esta inversión… ¡desafías tu tiempo biológico!

Dado que no importa que el tiempo pase, porque como te estás continuamente mejorando, tú no vas a peor, sino  a mejor.
Creo que nunca nada permanece igual, siendo la fuerza de la gravedad  bajista, (ese dejarse llevar por los acontecimientos , como si fueras un espectador, en vez del protagonista).
Parece que el paso del tiempo sea casi peor que enfermar, cuando está en las manos de uno decidir sentirte hoy, más vivo que ayer.
El Contango es una situación financiera  donde el activo vale mas en el futuro.
Lo escogí como marca, porque siendo yo mi principal activo, al aplicar mi inversión del 1%, tomo el control de la dirección que mi vida toma, alcista por supuesto y con un interés compuesto, dado que el año siguiente empiezo mi 1% ¡un 365 más arriba!.

¿Y cual es el mayor beneficio de hacerte «inspirólogo»?

Y todavía te doy la enhorabuena por otro beneficio adicional -el más importante diría yo-.
El mundo es una pura relación, por eso uno de los más irresistibles impulsores de la conducta humana es sentir que lo mejoras por donde pasas.
Cada uno tenemos unos dones únicos de talento, pasión y visión con las que nos ponen en la tierra. Cuanto más éxito logremos en llevarlo a su potencial, más responsabilidad tenemos respecto al resto.
Dejas un legado más grande a través de lo único que está en tu mano, que es desarrollarte a ti mismo.
Porque cuando tú mejoras creas unas ondas que no ves pero que se extienden alrededor tuyo cuyo impacto es ¡muy poderoso!.
El primer día no te das cuenta pero al cabo de un año de haberte propuesto ser mejor persona, compañero, madre, padre, jefe, trabajador, marido, mujer, vecino… ¿tú crees que los demás no lo notan?
Las pequeñas cosas que parece que no hacen diferencia son las que hacen ¡toda la diferencia!
Pueden cambiar el curso de la historia y sin duda te digo que cambia la tuya.

Gracias de corazón otra vez

Por todo lo que te he explicado,  te doy la enhorabuena y las gracias de corazón por seguir leyendo mis entradas y haber aceptado ser parte de mi comunidad.
No sabes lo que me has animado a seguir .
Un fuerte abrazo,
Cris Contango

¿Y tú, en tus relaciones lanzas rosas o cuchillos?

Uno de los mejores beneficios de practicar la gestión mental, ha sido una increíble mejora en la resolución de conflictos en mis relaciones.

La pareja del avión

Mira lo que ocurrió en el avión de vuelta del último viaje familiar a Paris.

Por su tono de voz, no tuve más remedio que escuchar a la pareja que viajaba con su bebé de año y medio en el asiento de atrás del avión.

Se habían sentado separados del grupo con el que viajaban y se ve que volvían con ganas de resolver asuntillos pendientes.

Los dos deseaban que todo hubiera salido mejor y lamentaban profundamente el desastre de fin de semana “vaya, que lastima de viaje” “quien iba a pensar que iba a acabar así”.

Literalmente con cada frase pedían más atención. Es decir,  se querían y se importaban el uno al otro.

¿y si te digo que salieron del avión, ella llevándose el bebé a casa de su madre y él decidido a llamar a su abogado?.

¿Qué paso para que dos personas que se importaban y quisieran arreglar las cosas acabaran con amenazas y diciéndose cosas horrorosas?

La mala comunicación en las relaciones

Pues lo que se repite una gran cantidad de veces en las relaciones humanas; que la calidad de su comunicación fue pésima, tirando a negativa, quedaron atrapados en el bucle perverso de acusaciones mutuas, que subió de nivel, hasta el fatal desenlace.

Incluso yo acabé con mal rollo también, que lo sentía mucho por su bebé y porque recordaba lo destrozada que te quedas después de este tipo de discusiones, donde nunca arreglas nada, sino al revés.

Lo que realmente había pasado

Porque desde fuera podías entender que  ninguno de los dos se había sentido querido por el otro : “cuando estábamos en la Torre Eiffel que ni me cogiste de la mano”, “tu tampoco me has dicho nada bonito” , “que pasa con lo de no puedo vivir sin ti que me decías antes”

Simplemente con el bebé estresante alrededor y tantos amigos  ¡se habían echado de menos ese fin de semana!.

La mala comunicación

Pero  lo transmitían a base de “cuchillos” o lo que es lo mismo, a base de reproches y acusaciones :“tú no has hecho”, «no te has preocupado» ect, ect…

Y yo, que no sé nada, pero que observo mucho lo que funciona y tiene sentido, te pregunto.

Si intentas solucionar lanzando cuchillos a destajo, al final fijo que hieres e incluso matas, ¿no?

No te exagero.

Las graves consecuencias de una mala gestión de las relaciones

He observado que cuando el proyecto de vida de una pareja se rompe, pasan un duelo similar al de una muerte, hay una pérdida y un cambio de vida igual. Y como haya niños de por medio, ni te cuento.

Antes creía que la gente se separaba por cosas importantes; no sé, malos tratos, adicciones… Pero observo que cuando son cuchillos  los que vuelan a diario,  provocan una situación insostenible.

Porque las palabras funcionan como cuando subes contenido a internet; una vez lanzas el cuchillo al aire ya no lo puedes detener, continúa funcionando aunque tú no estés presente porque el otro lo recuerda.

¡Sigue hiriendo y haciendo cada vez más daño!

Aunque lo tengas todo, porque te recuerdo que ellos venían de Paris, la ciudad del amor, de un viaje soñado de amigos con su preciosa hija.

Que ¡ojala no! pero tiene basantes probabilidades de acabar con unos padres separados que como no han aprendido a comunicarse bien, -aunque no quieran, están matando su relación a base de cuchillos voladores.

Pero es que a nadie le gusta vivir en guerra.

Qué secreto he aprendido para gestionar mejor las relaciones.

Así que ¿te cuento ya de una vez el secreto que he descubierto?

¿la forma de  lanzar rosas en vez de cuchillos? que al permanecer en el aire, desprenden perfume y así lo recuerdan los demás en su memoria.

Da igual que sigan flotando, incluso mejor.

Ahí va.

He descubierto que para mejorar la gestión de las relaciones , en vez de utilizar cuchillos echando en cara todo lo que el otro no ha hecho o hace mal, puedes decirle simplemente cómo te sientes y lo que necesitas.

¿A que parece increíble que sea tan fácil?

“me siento solo, me siento triste, me siento juzgado, me siento que no llego a tus expectativas, tengo miedo, me siento poco valorado, me siento desbordada con la niña”

Cada vez que te comunicas expresando cómo te sientes y lo que necesitas lanzas una rosa al aire.

“me duele que”
En vez de “es que tú eres.. “

Sin insultar, sin agredir, expresando tu verdad interior.

Lo que sientes y lo que necesitas.

A mí no me resultó tan fácil

Si que parece fácil pero para mí no te creas que lo fue tanto, porque muchas veces tengo tanto estrés alrededor y tantos frentes abiertos, que no tengo ni idea de lo que siento.

Me tengo que parar a pensarlo, pero como ya aprendí este secreto, estoy entrenada para cerrar la boca hasta que me entiendo.

Primero lo piensas y luego lo creas.

Y por último, para entrenarte a lanzar rosas por la boca –como todo- tienes primero que programarte mentalmente para ello porque, nuestro universo exterior es resultado del interior.

Si lo dejas a la improvisación te va a ser francamente difícil dado que “en caliente” es difícil pensar.

Primero lo decides, luego lo  entrenas mentalmente y luego lo practicas.

La acción repetida es la madre del aprendizaje.

Y cuanto más te acuerdas y practicas – como todo- más automático te sale.

Porque fortaleces el musculo de la gestión eficaz de las relaciones a través de acciones mejoradas a través de la repetición, que es la base del éxito de cualquier disciplina.

Y dado que al final la vida es una pura relación, si te funciona y te mejora la vida tanto como a mí, me lo cuentas en un comentario, vale?

Un fuerte abrazo

Cris Contango

Mi alerta mental para no colapsar

Y evitar entrar en lo que llamo para mi “Fase Mer”, de aquello que huele muy mal, pero que así queda como más fino.

Mi mejor resolución

Mira, por los amables correos que recibo deduzco que igual te estoy ofreciendo una errónea imagen de “maquinadepositivismocrónicopermanente” que vive en un estado “happy, happy” perpetuo.

Y te quiero aclarar, que no es así.
Simplemente el día que me enteré que la mente se podía gestionar, tomé la firme decisión de esforzarme para obtener los resultados de una optimista, cuando la mía por naturaleza tiende a lo contrario.
Porque obtenía también resultados de lo contrario.
Y como si cambias tu mente, cambia tu vida, dedico tiempo y esfuerzo diario a librar esa batalla que no para de retornarme excelentes resultados, que cuento por aquí, por si sirve de algo.

El estrés de las madres trabajadoras

Doy gracias todos los días hasta el infinito por vivir en un país desarrollado, …¿cómo no?, pero no equivocarse con mis entradas de Facebook, que de  agobios y tensiones diarias… ¡lo sé todo!

Los dígitazos rojos en el banco que por mucho que te has matado ese mes, no es lo que entra, sino lo que sale; ese cansancio inhumano continuado del vivir sin dormir produciendo a tope y sabiendo que si varía, será para incrementar. Como digas “mu”  un hijo se te pilla el “virusdelasnarices” o  te aterriza un piojo en un pelo y hala! ponte a desinfectar las 8 cabezas de la casa. Por hablar.
Irte a la oficina con un constante y gratuito sentimiento de culpabilidad porque darías lo que fuera por quedarte a cuidar al hijo del virus.
Compaginar eventos y reuniones  de trabajo con logísticas imposibles de  recogida de hijos, médicos, excursiones, actividades, partidos, cumpleaños…uff, vaya vida social la de los niños hoy en día. 
Infinitos días de broma pesada porque, -además- estás de crisis aguda matrimonial que por muy santo que sea tu marido, se siente, pero viene de Marte. Y viceversa, ¿eh? Que para ellos Venus es ciencia infusa también.
Que más te cuento, … ufff,  enmarañadas situaciones cada vez  más creativas a hacer frente según crecen los hijos. Lógico.
Y tú, ahí, Agustina de Aragón al pié del cañón, esforzándote al máximo a diario intentando llegar a todo  consciente de que no alcanzas ni los mínimos.
Te repito. Lo sé. Lo he vivido. Y lo que me queda.
No está nada fácil para la madre trabajadora hoy en día, atraviesas tantas situaciones límite, que darían para escribir otro libro.
Ah, y que se me olvidabaaaa.. “on top of” tienes que mantener el tipoooo, claroooo: buen aspecto, buen carácter y buen humor como si no pasara nada, que como se te vaya un poco la pinza… «ya está la histérica” uffff…  ya estamos con la palabrita de las narices, que te saca de las pocas casillas que te quedan.
Pero ¿sabes?

Lo que si me importa

Todo lo que te he mencionado no me parece tan significativo. De verdad. No es tan primordial. Son cosas de la vida y sé que me van a pasar hasta que llegue a mi cajita.

El cómo lo gestiono yo, si que me parece tremendamente importante.

Y aquí la importancia de mi alerta:“Cris, no entres en fase MER” que me ayuda tanto, porque me avisa de la inminente pérdida de mi batalla mental en la situación en la que esté. “¡Danger, danger!
¿Y cuál es la “Fase MER”?
Cualquier pensamiento que me haga sentir la victima de la película –aunque lo sea– o me de la razón – aunque la tenga.
Me noto que entro en “Fase MER” cuando en mitad de mi desesperación, me sacude el primer pensamiento de victima tipo: “nadie me ayuda”, “que injusticia”, “no hay derecho” “ya le vale” .
Me ataca con un cancerígeno diálogo interior, que nunca va a aportar nada, que no sea desperdiciar las escasas fuerzas que me quedan en los sentimientos horrorosos que acompañan y   me harán perder la batalla ese día.

Activo uno de mis «pensamientos de poder»

Así que cuando en medio del caos de muchos días imposibles empiezo a flaquear y la “Fase Mer” me ronda, ya tengo mis pensamientos de poder preparados como te cuento en mi Manual.

A mi abuela  su marido e hijos se fueran a la guerra”, “muchas madres del mundo  no pueden ni alimentar a sus hijos
Y lo antes posible, ¿eh?, la agilidad suma.
Porque sé que por cada segundo de permanencia en ella, me costará el doble salir y me pasará factura.

Las víctimas no triunfan

Porque sé que ningún pensamiento  pasa por mi cabeza “gratis”. O me supone una ganancia o una pérdida.

Mira que hablo con gente y todavía no conozco a una sola víctima que tenga éxito en la vida; definiendo éxito como disfrutar de ella diariamente.
Por eso es muy importante para mí detectarla al principio para tratar de evitarla, como si fuera la peste negra.
Porque en cierto modo, lo es.
Espero que te sea útil, un fuerte abrazo,
Cris

¿Incrementa tu bienestar la gestión mental?

Y con esto contesto a los correos que recibo que me encantan, por cierto.

Indudablemente…,  incrementa mi calidad de vida.

Te puedo decir que esforzarme en «domar» mi mente, me reporta más eficiencia, mejores resultados y bienestar diario.

Desde que intuí que cada pensamiento tiene energía, si me siento mal sé que es por lo que estoy pensando, sea o no real, que eso da lo mismo. Me paro, analizo y redirijo de la forma que te pongo en mi manual, con lo que ya me siento mejor.

Los beneficios de una mente resolutiva

Como sé que la mente solo se puede enfocar en una cosa a la vez: o el problema o en la solución, cuando me pasa algo, me he acostumbrado a pensar directamente cómo solucionarlo en vez de desperdiciar el tiempo regodeándome en la injusticia que he sufrido o en mi mala suerte que me hacía pasarlo mal.
Y eso que me ahorro.

Además, como en lo que te enfocas mentalmente se expande, se me expanden las posibles soluciones, que no solo me ayudan a olvidar el problema sino que muchas veces me conducen a un bien mejor. Y esta misma forma de resolver replico con mis hijos cuando me vienen con algo; la vida es pura gestión y lo haces con excelencia si consigues una mente a tu favor.

Los beneficios de detectar tus ciclos mentales

He observado que mi mente tiene sus momentos.

Sé que a determinadas horas, en mi caso las nocturnas, me presenta una visión sesgada, negativa y pesimista de la vida con lo que no pienso en ningún problema ni trato de arreglar nada. Sé que mi mente está cansada y no me presenta realidades sino escasez y percepciones limitadas. Cualquier decisión la haría sobre información errónea y no será tan buena como la de por la mañana con mis energías renovadas.

No intento arreglar mi mundo hasta la mañana siguiente y esto me ahorra angustias con lo que incremento mi bienestar.

Y de la misma forma, multiplica mi productividad saber que por las mañanas tengo unas horas mágicas de inteligencia generadora donde mi mente trabaja de una forma más potente.

Las ideas brillantes y soluciones geniales de esas horas de inspiración que apunto compulsivamente me han reportado rendimientos increíbles.

Los beneficios de una mente controlada.

Y desde que me esfuerzo en reforzar mi autocontrol para callarme un poco en determinadas situaciones. Porque lo que es labia, no he tenido nunca y si una enorme ceguera emocional que me llevaba a «cagarla» mucho al hablar en caliente. Anda que no me ha ahorrado marrones reconocer la sensación enlazándola con cerrar el pico, y aguantar el chaparrón, sin entrar al trapo.

Porque mi estallar descontrolado me enmarañaba la vida hacia peor ¡de una forma exagerada!. Y sin embargo ahora espero y en frío es todo mucho más fácil gestionar. Puedes incluso darle la vuelta para bien. ¡Los malos rollos que me he ahorrado!.

Los beneficios de poder emprender, -dado que tu mente no te obstaculiza-.

¿Y tener un plan B? Ciertamente no resuelve enfermedades, ni matrimonios en crisis pero te aseguro que los problemas se ven desde otra perspectiva con disponible en tu cuenta corriente. Especialmente con las continuas reorganizaciones en mi sector bancario.
Pues sí, si, ya lo creo que mi gestión mental positiva, me ha reportado bienestar y lo que me queda que, aunque soy aprendiz total, ya diariamente disfruto los enormes rendimientos de estos primeros logros.

¿Sabes la magia que tiene trabajar en tu mente?

¡Le puedes dar la vuelta a tu tortilla! Fíjate que curioso que al final el haber nacido pesimista tirando a negativa, me está sirviendo para tanto. Se ve que no es tan importante las habilidades que tengas o carezcas, sino estar dispuesto a esforzarte en invertir en desarrollo personal.
Podía seguir con un montón de ejemplos más, pero en su lugar te adelanto que he decidido empezar a escribir un libro, porque esto que me dice mi hermano que las entradas tienen que ser ágiles, me tiene frita.

Finalmente ¿Incrementa tu felicidad tener tu mente a tu favor?

Y ahora, lo difícil de la pregunta porque eso ya son palabras mayores. Me da a mí que la felicidad, está más relacionado con lo que uno es, que con lo que uno hace.
Menuda cara de alegría la de los monjes budistas, las monjitas de clausura… todos los que reman mar adentro.

Solo te puedo decir que decidir esforzarte por una vida creciente a través de un proyecto personal elevado como forma de mejorar el mundo, apunta a una vida más feliz.

Algo así como el dinero, que tampoco da la felicidad, pero no tenerlo te la quita muuuucho.

Y como la mente es el sistema operativo de tu vida, cualquier primer paso hacia una mejora tiene que pasar por decidir ponértela en positivo y a tu favor.

¿No sabes cómo empezar?, bájate mi manual y practica las acciones propuestas.

Y si no las vas a practicar, pues no te lo bajes que no te va a servir para nada.
Si te interesa el tema, puedes leer esta otra entrada del blog que está relacionada: Que gafas te has puesto hoy

Un abrazo y feliz semana

¿Que nota de autogestión mental me pones? ¡Fuera verguenzas!

Poner en práctica la autogestión mental

Te cuento…, lo que me paso el otro día cuando acompañé a CJ al desfile de una glamurosa revista española, no estaba en mis planes. Le invitaron por su faceta de fotógrafo “byappointmentonly”, y el evento en cuestión era en la Plaza de Toros de las Ventas en Madrid.
Tenía muy reciente el último libro de autogestión mental que me había leído. En él se explica, que todos tenemos dentro un JUEZ que nos AMARGA la vida, y un SABIO que nos la ENDULZA. Y una vez seamos capaces de identificarlos, podemos elegir a quien damos crédito.
Y dado que, sólo aprendes lo que practicas, me puse como objetivo ejercitar cuanto antes esas fascinantes enseñanzas recién aprendidas sobre autogestión mental. Y si podía ser esa misma noche, pues mejor!.

Te pongo en situación

Teníamos pase para la Zona Vip, de etiqueta y el plan era fashion total. Pero la cosa empezó a ir regular, cuando tres minutos antes de salir, me embutí en un glamouroso vestidito que si bien en mi imaginación me sentaba ideal de la muerte, en realidad me hacía parecer a una morcillita malagueña verde.
Y además, o  había encogido o algo bastante peor, ¡yo me había agrandado!.
gestiona el ridiculo
Así que en el último momento y de forma apresurada, decidí cambiar mi estilismo por lo primero que pillé: un señalado mono de Custo, donde dos loritos preciosos se dan un amoroso besito en el pico a lo ancho de toda mi espalda.
Lo malo es que este contratiempo, me hizo consumir el escaso tiempo que tenía para maquillarme, que además se me da fatal. Así que acabé saliendo a la calle cual maléfica pintada, con dos redondeles negros alrededor de los ojos, bastante lejos de la mirada felina y ahumada de la foto que intenté copiar. Me quedó digamos… tipo buho,  y la verdad  que muy, muy cómoda no iba. Esos días que no lo logras y punto.
Y así llegamos a la plaza de toros, llena hasta arriba de gente porque antes del desfile tocaba Taburete, un grupo de música que está muy de moda en España.
Tan contentos estábamos con nuestras pulseritas que nos identificaban como ilustres habitantes de la Zona Vip… que empezamos a disfrutar del bullicio, del glamour, del famoseo, y de los muchos modelitos que nos rodeaban.
Lo malo vino después, resulta que había escasísimas sillas libres en las cuatro únicas filas que rodeaban la pasarelas (un poco extraño pensé yo).
Pero CJ, muy en su línea, nada más verlas decidió que si estaban vacías había que sentarse en ellas, así que sin pensárselo más, se sentó en una butaca de la primera y única fila que había numerada -porque hombreee, ¡fijo que un sitio era para él!, ¿Para quién si no?
Fíjate, que yo ya vi raro, que nuestras pulseritas no tuvieran ningún numerito asignado como el de esas sillas, que intuí reservadas para gente infinitamente más Vip que nosotros. Era lo que en el mundillo llaman “front row”.

Poniendo en práctica la autogestión mental

Yo que seguía muy sugestionada por mi libro y la obsesión con ponerlo en práctica, confundí mi sentido común con la vocecita de ese «juez amargador», y pensé: que “ya está bien, con mi freno mental así que le voy a seguir la bola a CJ, porque algún día hay que cambiar”, por lo que que acabé sentándome a su lado.
Teníamos enfrente a todos los famosos, detrás el resto de filas sin numerar de la Zona Vip y separado por unas cuerdas, el resto de la multitud que estaba expectante por ver a Taburete ya a punto de salir.
Pues bien… todos ellos (multitud y famosos), tuvieron el placer de observar, como un minuto antes de que empezara el show, se acercó una organizadora junto con los dueños de las pulseritas que ¡oh!, ¡tenían el mismo numerito que nuestras sillas!
Y todos ellos contemplaron como a CJ, a mí  y a los loros de mi espalda nos levantaban y tal cual, nos quedábamos en medio, de pie y por supuesto ningún hueco disponible. Porque ya no cabía un alfiler.
“Cristinita, esta vez te has lucido. Solo a ti se te ocurre hacer tus jueguecitos mentales teniendo a media farándula española delante, y una plaza de toros llena hasta arriba detrás”
Y todo era pensar en los dos loros de la espalda, menos mal que por lo menos no iba de morcillita malagueña verde que me había puesto al principio.

Escucha a tu SABIO

Superada la sorpresa inicial, continué con mi objetivo.
¿Había decidido practicar mi libro, no?
Y pensé: “Mi juez amargador me dice que estoy haciendo el ridículo más espantoso, delante de todo el mundo y encima por tonta y por haber querido hacerme la guay para ser como CJ. Pero voluntariamente elijo hacer caso a mi sabio interno, que me dice que ¿qué más da hacer el ridículo si logro que no me importe?.
Lo más útil para mí es mejorar mi autogestión mental y desarrollarme. Pues para eso hay que estar dispuesto a dar algo a cambio, como que te pasen estas cosas”.

¿Qué más me da, hacer el ridículo, si logro que no me importe?

Oye, ¿y si te cuento que después hacer ese ejercicio mental, logré que me resbalara lo que estaba sucediendo?, ¿te lo crees?. Me dio igual que me estuvieran mirando y que nos hubieran echado a la vista de todo el mundo.
Y muy erguida en mis tacones, rodeamos todas las filas de sillas, aterrizando en una de las torres que sostenían el escenario, pero ¡de espaldas al escenario!.
Y empezó a sonar Taburete, pero claro, ¡detrás nuestro!, ..  con lo que CJ aprovechó para irse a por una cervecita , … él sí que sabe.
¿Y sabes que pasó cuando me quedé sola?
Pues que vino una persona de seguridad a echarnos a los que estábamos ahí, ¡¡otra vez..!!, ¡¡me echaron por segunda vez en un intervalo de 20 minutos!!. Esta vez nos dijeron que se iba a caer la torre. Cuando me levanté pensé que si me daba la vuelta, fijo que el público me hacía la ola… aunque confieso que también me dieron algunas ganas inmensas de estrangular a los loros, al de seguridad, al juez, ..a Taburete y todo bicho viviente a un kilómetro a la redonda.
Me puse en pie y eché a andar intentando alejarme de ahí, dignamente, con firmeza y naturalidad, rodeando la pasarela, agachándome por debajo de las cámaras, pasando en frente de la farándula española, muy derecha toda yo, muy erguida, muy sin rumbo y muy sin saber donde ir ni como iba a acabar la cosa, porque observaba alarmada, como el recorrido se acababa y yo no encontraba sitio.
En ese momento me vino a la cabeza otra de mis frases preferidas. “Los emprendedores no esperan.  Hacen. Se tiran al ruedo y ya saldrán”. Bueno, algo es algo, por lo menos había logrado yo andar por un ruedo, nada menos que el de Las Ventas!!.

La auto gestión mental funciona

Esta vez tampoco sufrí demasiado, ¡todavía mantenía el juez a raya!.  Decidí que no me afectaba y te confieso que aunque esa segunda vez me tocó un poco las narices, no entré en el bochorno absoluto.
Hace un tiempo, lo normal en mi, hubiera sido querer desintegrarme y morir ahí mismo.
Reconozco que me daba curiosidad saber donde iba a acabar mi paseíto mientras caminaba, y es verdad lo de la frase, que cuando haces, ¡las cosas pasan!.
De repente, vi mi salvación: dos chicas sentadas en la parte de atrás del escenario donde ya estaba llegando, en unos rieles que rodean la plaza, lo suficientemente anchos como para sentarse. Me dirigí a ellas hablándoles como si fuéramos íntimas amigas de toda la vida. ¡Eran mis salvadoras!
Y por puro mimetismo emocional, ellas respondieron igual, simpatiquísimas. Desde aquí les mando un saludo.
Me relajé hablando con ellas tanto, que incluso la semana pasada quedé con una de ellas para explicarle mi Plan B. La pobre trabajaba sin parar, en un negocio donde hacia todo y al ser empleada no cobraba casi nada, sus jornadas eran de mas de 12 horas al día.

Mi sentimiento de poder

De verdad que disfruté muchísimo de su compañía y su conversación. Cuando CJ y su cervecita llegaron, decidimos irnos, pero salí exultante del evento.
Finalmente, me lo había pasado muy bien!, me sentí libre, poderosa, y muy orgullosa de mi misma, preparada ya para cualquier otra situación parecida.
Vivimos prisioneros de quedar bien, del qué dirán. ¡Tan pendientes de lo que piensan los otros! ¡Es cansadísimo!…, ¡agotador!.
Piénsalo, continuamente te puede pasar de todo. Pero si logras controlar y dominar lo que tú piensas al respecto, ¿qué más da lo que te pase?
¡Esa es la libertad absoluta!, así que ¿por qué no esforzarnos en liberarnos, dado que está en nuestra mano? 
Un fuerte abrazo,
Cristina