Mis Reflexiones Mentales

Somos lo que pensamos. Tal cual.

Somos lo que pensamos, es un descubrimiento que cambió mi vida. Todo ocurre dentro de nuestra cabeza porque hay dos realidades, la de dentro y la de fuera. Tú y yo actuamos según la realidad que tenemos dentro, con lo que la realidad de fuera realmente ya no importa tanto porque somos lo que pensamos.

Si tienes crisis en tu mente, vivirás crisis porque generarás crisis. Si tienes abundancia, vivirás abundancia porque la generarás. Si tienes alegría, vivirás alegría. Si tienes pesimismo vivirás pesimismo.

Hay algo, ondas, radiaciones, no sé lo que es, que transmiten tus pensamientos hacia el exterior que son creadores de realidad y hacen que en lo que te enfocas en el interior crea y se expande en el exterior.

En la mayoría de los casos, nuestras finanzas, salud, relaciones sociales, peso… son un resultado de nuestro mundo interior.

Porque somos lo que pensamos

Porque según lo que piensas te sientes de una forma u otra, según cómo te sientes actúas de una forma u otra, según las acciones que hagas obtienes un resultado u otro. Acción –reacción. De esta forma somos lo que pensamos

Vivimos en un mundo de causas y efectos y en donde hay que trabajar es en gestionarnos nuestros pensamientos. Ahí que es donde generamos todo.

Te vas a reír, pero a mí me dio mucho que pensar la figura del Quijote cuando hace unos años en la clase de mi hija cuarta, dedicaron un trimestre entero a profundizar en su figura.

Cuando se enfrenta a los molinos lo hace porque para él son gigantes, y se defiende contra ellos como si lo fueran cuando la realidad,…. la realidad es que son molinos. ¡Son molinos!.

Pero la realidad ¡no importa!, lo que importa es lo que tienes metido en tu cabeza porque así es como vas a actuar. Si piensas que son gigantes, tú los ves como gigantes, y son gigantes y contra ellos te debes defender.

Y a Don Quijote nos lo han vendido como un loco, cuando le pasa ¡lo que nos pasa a todos! Actuamos según lo que tenemos en la cabeza, por eso somos lo que pensamos, no según la realidad y yo era la primera! Y cuantas interferencias, malentendidos, malos rollos y sufrimiento nos genera esto!

Porque actuamos con información inexacta o incorrecta que nos hace suponer cosas que no pasan.

Está la realidad real, y esta la realidad que vivimos, a la que le aplicamos nuestros filtros resultado de nuestras experiencias y programaciones pasadas.

Y como la tenemos dentro la sufrimos… que importa que no sea verdad… la sufrimos igual. Y esto…. ¡genera tantas telarañas de entendimiento con los demás!


La mayoría lo pasamos mal por cosas que nunca llegan a suceder, pero como las piensas, ya las sufres.

Mismas acciones mismos resultados

Cuando empecé mi proyecto online tuve que cambiar muchas cosas. Mismas acciones generan mismos resultados y distintas acciones generan distintos resultados.

No puedes esperar resultados distintos haciendo lo mismo y como hacer cosas nuevas te exigen distinta forma de pensar y me tuve que poner bastante las pilas en esto.

Y descubrí un mundo nuevo y mejor, un antes y un después para mí, y es un tema que me fascina porque te va la calidad de tu día a día en ello.

Y esto es lo que quiero ir reflejando en el Blog con mí día a día.

Es posible aprender a gestionar la calidad de tus pensamientos

El primer paso es darse cuenta de esto y el segundo saber que es posible empezar a aprender a gestionar la calidad de tus pensamientos y es por eso que he escrito el manual.

Cuesta tiempo, esfuerzo y repetición diaria, como cuando trabajas tu cuerpo en el gym, si paras… retrocedes… aquí, hasta que creas un nuevo hábito cuesta, pero luego ya sale solo.

¡Como merece la pena invertir aquí! No solo para ir mejorando tú día a día, si no para los de tu alrededor.

A los niños en el colegio les dan todos los conocimientos pero realmente poco de este tipo de educación cuando es lo más importante.

Si tienes unos hijos con habilidad y conocimiento de BMW, si no aprenden a gestionar su mente con una actitud mental positiva, igual solo podrán obtener resultados de un Seiscientos.

Yo les digo a los míos, el colegio fenomenal porque saber te hace libre pero luego tenéis que dominar las habilidades de inteligencia de la vida donde les voy hablando de lo que yo voy descubriendo porque no es lo que te pasa, si no como lo gestionas desde tu interior.

Si te interesa el tema, puedes suscribirte al Blog en el formulario del final y te llegará el manual, de corazón creo que te puede ser útil. También puedes leer esta otra entrada del blog en la que profundizo sobre este asunto: ¿Con qué riegas el jardín de tu cerebro? ¡Ponle a dieta!

Un abrazo, Cris

Y por último, te recuerdo que…  te puedes suscribir a mi blog y recibirás un regalo: Mi manual de Iniciación a la Gestión de Pensamientos


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¿Tú crees que tienes suerte?

O bueno, .. ¿crees que existe la suerte?

 Porque yo, no tanto.

Una vez cuando vivía en Escocia, me tocó una sudadera en la rifa del gimnasio, pero poco más.

Quizá sí en las dos grandes de la vida : dónde naces y con quién te casas.

 ¿El resto? Pues en general la veo muy improbable yo a la suerte, y se ve que esperar algo improbable me parece poco práctico.

Además, como no depende de uno mismo, si llega, tampoco suele durar demasiado.

Ilustra el dato de que al 90 % de las personas que les ha tocado la lotería se encuentren en una situación peor, pasados 5 años.

Lo pienso en Navidad cuando soy la única de ms amigas que no compra boletos ¿sabes por qué?

 Porque en lo que yo sí creo firmemente es en la buena suerte; la que depende de uno mismo y por lo tanto, no falla.

Es la suerte de verdad.

¿A qué me refiero con buena suerte?

Al resultado de unos buenos hábitos mentales, que diariamente se materializan en actitudes y acciones mejores, que crean las circunstancias propicias para que la suerte te favorezca.

Como tú te la generas, la tienes ilimitada.

De por vida

¿Tú te creas buena suerte?

 ¿Te gestionas buenos hábitos mentales o dejas al libre albedrío tu ciclo interno creador de tu suerte?

 Lo segundo me parece muy arriesgado.

¿Nunca te has fijado porqué hay personas que cualquier cosa que tocan la convierten en oro y otras, da igual lo que hagan, todo les sale mal?

Las circunstancias se repiten cíclicamente en la vida de las personas, porque es la misma mente creando similares situaciones… de buena o mala suerte.

Lo que está claro es que todos tenemos en marcha un mecanismo “creador de suerte” .

¿Qué fallo tiene la buena fortuna?

El único problema que le encuentro a la buena suerte es que hay que “decidir” tenerla.

 Y, como cualquier decisión verdadera, conlleva esfuerzo, acción y exponerse a cosas nuevas.

Realmente es un fastidio que para tenerla necesites decidirla proactivamente mientras que dejarse llevar, no cuesta esfuerzo alguno.

Por mucho que después pagues con creces esta comodidad inicial que conforme pasa el tiempo, me impresiona lo caro del precio.

El caso es que hay que ir contra corriente.

 Y lo que te quiero decir, es que está en tu mano diseñarte nuevos hábitos mentales creadores de circunstancias que te retornen buena suerte.

¿Cómo puedes crearte buena suerte?

 Te lo ilustro con un ejemplo.

 Dice la canción: «Tres cosas tiene la vida: Salud, Dinero y Amor.»

Vamos a diseñar un “mecanismo creador de buena suerte” para lo tercero:
Disfrutar de inmejorables relaciones con compañeros, familia, amigos, hijos, pareja… no sé, con quien quieras.

Al final el mundo es una pura relación.

Los principios universales se cumplen: Y en todos los procesos; algún «input» tienes que mejorar para perfeccionar el «output». Sentido común, ¿no? si siempre haces lo mismo, siempre obtienes lo mismo.

¿Este principio aplicado a la gestión mental? «No puedes resolver un problema , con la misma mente que lo has creado«.

Pero para mejorar cualquier “output”, tienes saber cómo enriquecer el «input». Tener claro qué harás mejor en la próxima situación parecida, que sin duda llegará.

¿Y cuál es el hábito de una mente sin gestionar en situaciones conflictivas? Pues contestas en “caliente” cuanto más rápido y más alto, mejor.

Por eso hay tantos conflictos a diario.

Es muy difícil conseguir no reaccionar instantáneamente para pensar primero cuando estás molesto o enfadado.

Heroico, diría yo.

A mí me costó horrores adquirir este hábito creador de suerte: callarme sin reaccionar en caliente para poder responder de una forma mejor. Tuve incluso que visulizarme haciéndolo.

¿Y lo de pararte? Ufff, ¿Hoy en día?

Otro milagro.

No es nada fácil detener el ritmo vertiginoso que nos arrastra; y como seas madre trabajadora, ya ni te cuento.

Parar hoy en dia… es ¡ir a contra corriente totalmente!. Como la vida no te deja o te lo propones proactivamente o es prácticamente imposible.

y ¿sabes qué?

Pararse a meditar, reflexionar a diario cómo mejorar situaciones parecidas, es uno de los hábitos mentales creadores de buena suerte en tus relaciones.

¿Porqué no te creas buena suerte?

Quiero pedirte como lector de mi Blog, que a partir de ahora te lo propongas.


Que pares una vez al día a repasarlo y proactivamente preparar mejores desenlaces .


Que te instaures el hábito de detenerte a pensar cómo gestionar mejor las situaciones conflictivas de tu vida diaria.

Porque este hábito me lleva creando chorros inmensos de buena suerte en mis relaciones, que no te quiero ni contar lo agradecida que estoy.


¿Qué has pensado cuando te he propuesto que pares una vez al día?

  • ¿No sabes cómo? Hay muchísimos sitios y formas donde te enseñan a meditar, reflexionar. Ahora está muy de moda, encuentra el tuyo.
  • ¿Qué no tienes dinero para apuntarte a un curso? Pues al rico libro, como yo. Todo mi desarrollo personal está basado en los montones de libros que me leo. (Y practico, claro, si no, ni te molestes que ningún aprendizaje ocurre fuera de la acción, otro principio universal).
  • ¿No tienes tiempo? Todos tenemos tiempo para lo que priorizamos. Solo hay que ver cómo Netflix acapara atenciones . Hazlo tu prioridad.
  • ¿No te gusta leer? .. Pues audiolibro con auriculares en el móvil.

Si es que cualquier motivo para no hacerlo ¡no me va a valer! a mí, madre de 6 hijos, bloguera y currante por partida doble.

Pero te recomiendo de corazón que lo hagas; que a partir de ahora decidas pararte a pensar a diario una forma mejor, proponiéndote una acción concreta distinta deseable, para la próxima vez.

Este hábito, te va a crear buena suerte, ¡no lo dudes!. Ya verás, ¿porqué no lo pruebas durante una semana?

Y lo que te funcione, como siempre, me cuentas. No sabes lo que agradezco los mensajes que recibo! Me animan y motivan un montón.

Si te interesa el tema,  puedes leer esta otra entrada del blog en la que profundizo sobre este asunto: ¿Con qué riegas el jardín de tu cerebro? ¡Ponle a dieta!

Un abrazo fuerte,

Cristina.

¿Te tomarías una cucharadita de cianuro diaria? Tu mente tampoco

¿A qué no?


¿Y a que sí una de vitaminas?

Entonces, ¿por qué si lo haces con la mente?

Las consecuencias de envenenar a la mente


Muchas veces, ingieres un cianuro que encima te produces tú y ¡no ni te das ni cuenta!.
No te puedes ni imaginar cómo ha incrementado mi «índice alegreico» desde que decidí dejar de tomarme mi cucharadita de cianuro.

Te lo ilustro con un par de ejemplos:

Me encanta visitar a una querida amiga, que además es mi clienta, porque trabaja en uno de los mejores bancos del mundo, en uno de los edificios más inteligentes de Madrid  de uno de los parques empresariales mas top de España.

No sabes lo que me sorprendió cuando mi amiga, que es un solazo, me comenta compungida que al trasladarse a esa oficina ¡se había convertido en muy mala persona!.

El edificio tiene seis ascensores programados para una total, absoluta y excelente eficiencia verde:  trasladar al mayor número de personas utilizando la mínima energía posible .

Tú marcas tu piso y recibes la orden de meterte en tal ascensor en un viaje ya sin retorno, porque dentro no hay botones y si te equivocas ya puedes rezar que se abra en tu piso y no tragarte el recorrido completo.

Y me contaba, que por las mañanas en absoluta hora punta se montan unos cacaos que no veas. Cuando por fin parece que tu ascensor se cierra y subes, un momentín antes entra alguien del piso de abajo donde sabes que parará primero, y otro milisegundín antes de cerrarse llega otro , y otro… y ¡no arranca! porque está ocupado en optimizar el viaje.

Y a ti, con lo que te ha costado llegar hasta ahí, después de no parar de correr desde que te has levantado, dejando a duras penas a tus hijos a tiempo en el cole, lidiando con el atasco de las narices… llegas al ascensor con la lengua fuera y el tiempo justo para tu reunión. A esa que por cierto, ya llegaste tarde ayer por esos últimos veinte que se metieron un momentíntín antes de que se cierre el dichoso ascensor optimizador inteligente y superdotados de las narices.

Todavía hoy entras con un atisbo de esperanza y que no se vuelva a repetir y te concentras rezando para que tus compañeros paren de llegar y de entrar, y que esos tacones que suenan se resbalen.  La verdad es que les cerrarías la puerta en las mismas narices si pudieras, ¡aunque se las rompieras!.

Y se exaltaba mi amiga hablando de esos que además de llegar tarde, te mantienen la puerta abierta porque están ¡¡esperando a sus amigos..!! “vengaaa, vengaaa, pasaaar” y tú que te tiembla el pulso y te asoma la ansiedad te muerdes la lengua para no jurar en arameo y gritarles a esos “paseantes mañaneros” que lo hagan pero en el Retiro.

¡Por favor que se cierre de una vez el puñetero ascensor inteligente.!

Pero como es muy superdotado, no tiene botón de cerrar, te deja ahí viéndolas venir, acordándote de los familiares de los que entran, imaginando el careto de tu jefe con el repetido retraso de hoy e intuyendo que el ascensor, como es tan inteligente,  fijo que además se está riendo de ti.

Y encima de toda esta tensión insoportable que llevas encima y acumulas un día tras otro, pues es ahora cuando vas y te la tomas.

Te tomas tu cucharadita de cianuro.

Jo, qué mala persona me he vuelto, deseando la muerte fulminante a mis compañeros para que no entren en mi ascensor” que fue lo que me dijo mi amiga.

¡Viva el cianuro, hombre!!

Porque claroooo eso es lo que pasa. Que tú eres muuuyyy mala persona y que la culpa de todo es tu falta caridad y buenos sentimientos.

El que lleves desmelenándote toda la mañana intentando llegar a todo haciendo esas mil birguerías que las madres sabemos antes de entrar en la oficina y  no se note que tienes hijos, además , además, tú eres una muuuuy mala persona por querer llegar a tiempo a trabajar.

Y como los pensamientos tienen su energía –todo pensamiento que entra en tu cabeza paga un alquiler- entras a tu reunión todavía más hundida, otra vez tarde viendo a tu jefe y su careto , exhausta y agotada porque tu cupo de buen rollo y energía diaria se agotó en el ascensor y la poca que podía quedar te la has eliminado tu misma con tu destructiva cucharadita de cianuro innecesaria e inútil y directa a tu mente.

¿Perdonaaaa? ¿Dónde está la cámara oculta?

¿No te parece que por lo menos, por lo menos, ¡por lo menos!, el cianuro nos lo podíamos ahorrar?

Y desde que me empecé a fijar, advertí que un montón de situaciones en mi día a día acababan con una cucharadita de cianuro, hasta que caí en la cuenta de que si es algo que me genero yo, también, está en mi mano, erradicar ¿no?

Y ahora te voy a ilustrar con un ejemplo reciente: cómo mi calidad de vida diaria ha aumentado desde que me gestiono para prescindir de mi autoconsumo de cianuro.

De celebración al Parque Warner


Todos los años les anuncio a mis hijos que celebraremos sus buenas notas haciendo algo especial, no por buena notas, porque es su obligación, sino por lo contenta que me pongo yo de verlas. Y este año sabían desde principio de curso que nos iríamos al Parque Warner.

Imagínate su emoción cuando  ¡por fin! llegó a finales de Junio el día tan esperado.

Déjame que te cuente que en mi familia, movernos es un poco historiado dado que tenemos que coger la furgoneta donde cabemos todos, aparcada a media hora andando de casa.

Tuvimos la mala suerte de que justo ese día nos la encontramos sin gasolina:  todavía media hora más esperando en el que parecía el único surtidor abierto de Madrid y por unas cosas u otras, conseguimos aparcar en el parque Warner a las 2 de la tarde.


Vaya, que estábamos todos bastante ansiosos por llegar e imagínate la alegría cuando divisamos a lo lejos la montaña rusa de Superman.
Se les olvidaron todas las penas, ¡por fin estábamos ahí!

Alborozados y contentos nos dispusimos a entrar por los tornos donde comprobamos que esas entradas online de oferta máxima, no reembolsable ni cambiables, ¡no funcionaban!.

Me había confundido y no me preguntes porqué aunque sabía que íbamos el Sabado, las compré para el Domingo. 

Y sucedió lo que pensé que nunca podía pasar en mi casa y es que hubo un momento de silencio total al quedarse los 6 mirándome fijamente sin creérselo. Perplejidad absoluta.

Momentazo. Momentazo.

Y cuando logré reaccionar, porque que yo también me quedé de piedra ¿Qué me vino a la cabeza?–¡cómo no!- mi cianuro pero esta vez ¡en litros!.

“Como puedo estar tan empanada y confundirme así, que no sé ya ni comprar entradas online”, y desde aquí hubiera seguido con una comida de cabeza infinita sobre lo mala madre que soy que no consigo ni llegar a los mínimos, mis pobres hijos, ect.. ect…

El profundo pozo de los pensamientos negros


El cianuro no tiene fin, el pozo de pensamientos negros que le acompañan tampoco y lo mal que te hacen sentirte, menos.

Pero como ahora lo detecto y lo gestiono yo, me paré a pensar en lo que iba a pensar y esto es lo que pensé:

«OK, Cris, has tenido un sobre dosis de alto estrés  con el cambio de temporada, fin de curso, fiestas, funciones, tutorías,  listas interminables de  materiales  de campamentos.

Lo has compaginado heroicamente con unas semanas locas en la oficina en  un área nueva fascinante de anti corrupción y blanqueo  que me han dado, con evento incluido   en medio de todo el cierre mensual y semestral.

Te has organizado las tardes para hacer planes con los niños y alejarles de las maquinitas/móviles/ ordenador dado que están sin clase. Estás preparando el cambio a la casa de la sierra en Julio, que aquí en Madrid nos asamos y mis dos pequeñas tienen su campamento ahí.

Encima CJ también con pico increíble de trabajo y la última semana viajando».

Ah! Y que no se me olvide y las dos últimas semanas ¡sin poder usar los baños de casa! por estar “lloviendo” literal al vecino y lidiando con el seguro que la verdad que lidiar con los seguros daba para una entrada en sí misma. El caso es que sin baños a ducharse al gimnasio o la piscina. Comodísimo.

Y por todo eso que me traía entre manos cuando compré las entradas pinché el Domingo, cuando íbamos a ir el Sabado.

¿te extraña? Pues mira, .. ¿a que visto así , no tanto?.

Pues así es como decidí verlo yo también.
Cuando recuperé el habla en los tornos, en vez de cianuro decidí tomarme una porción de vitaminas cerebrales.

“Mira, después de el fin de Junio de infarto que he tenido, no he sabido hacerlo mejor!
Mis hijos tienen suerte de tener una madre que se mata por intentar llegar a todo, que les lleve a la piscina, a campamentos y encima su plan B para poder llevarles a la Warner. Y como es humana y con tendencia a “empanarse” –esto si es verdad- se equivoca pero qué duda cabe que lo hace esforzándose y haciendo lo mejor que sabe y puede”
.

Me tomé vitaminas y me evité el mal trago de sentirme fatal. 
Y al día siguiente con el coche aparcado al lado de casa  y gasolina puesta, logramos llegar antes , con el único incidente de que la pequeña se pilló el dedo con la puerta del coche cuando otro hermano cerró sin mirar.

La verdad que casi acabamos en Urgencias en vez de en la Warner . Pero como mi hija es una campeona y los demás casi se la comen, en cuanto vimos que no estaba roto nos fuimos para el parque.

Un día súper feliz para todos y nadie se acuerda de mi gran cagada y menos yo, sino que al revés, quedé orgullosísima con mi gestión del incidente.
Qué duda cabe que mi mente, como mi cuerpo –o incluso más, diria yo- necesita más vitaminas y menos cianuro.

Y te lo pido desde aquí, deja de tomarlo tú también. Decídelo desde ¡ya!.

Si te matas, haciendo todo lo mejor posible con la mejor intención pensando en todos y no llegas, pues bastante mérito tienes ya, ¿no?
¿qué necesidad hay de machacarte a ti misma con lo que lógicamente a veces sale mal?

Pues, el cianuro…, como que nos lo ahorramos, ¿no?

Si te ha interesado el tema de como gestionar tu mente, puedes leer este otro post en el que hablo más sobre el tema:
>> Leer la entrada La mejor forma de matar a un monstruo/

Un abrazo fuerte y mil gracias por leerme.

Cristina

¿Por qué quieres tener siempre la razón?

Por más vueltas que le doy, no le encuentro una sola ventaja a querer tener razón.

He llegado a la conclusión que para los que queremos obtener los mejores resultados posibles en cada faceta de la vida, matarte por que te den la razón, ¡no es nada práctico!.


Desde luego, a mí me va  mejor desde que descubrí las palabras mágicas que te propongo luego.

Porque, anda que no desperdicias  valiosa energía en intentar tenerla y luego en restablecer el deterioro de las relaciones  que dejas atrás.

Por no hablar de las que se quedan rotas de por vida.

¿Qué tendrá la razón para que todos la queremos tener?


Normalmente solo incrementa los quebraderos de cabeza, problemas …, genera separaciones y ¡hasta guerras!.

Porque, el mundo es una pura relación, y empeñarte en tener razón no es un buen objetivo para gestionarlas a mejor.

Si finalmente la consigues, siempre hay un supuesto ganador, que serías tú y un perdedor, que no se ha quedado tan contento.

Y enfatizo supuesto porque para poder tener la razón verdadera, ¡tendría que existir una realidad verdadera!, y yo por lo que vengo observando, he llegado a la conclusión de que ¡no existe una única realidad!.

Solo tenemos percepciones personales generadas por ese mismo acontecimiento, originadas por las distintas creaciones mentales dentro de nuestra cabeza.

Y estas creaciones mentales, son individuales y ¡totalmente subjetivas! porque están configuradas por la acumulación de los impactos biográficos que arrastramos cada uno.

Somos una acumulación de lo que nos ha pasado y sobre todo de cómo lo hemos vivido, hasta la fecha..


Y este ecosistema mental que arrastramos es el que nos traduce lo que está pasando en ese momento.

Es decir, continuamente creamos nuestra única realidad.

Que por supuesto, es diferente a la de al lado, ¡por muy similar que sea la vida!.

Mis hijos, por ejemplo, con puntos de vista tan dispares cuando ¡se han criado igual!; mismos padres, mismo colegio…

Y de tanto vivir con nosotros mismos, dentro de nuestras creaciones mentales, nos hemos olvidado que existen otros mundos diferentes y otras formas de percibir los mismos acontecimientos.

Maneras diferentes de entender idénticas situaciones, evaluar problemas.

¿Por qué nos empeñamos tanto en demostrar que nuestra realidad es la única, cuando no es posible? Gran misterio y mayor desperdicio de energía.

Y lo más importante para mí que soy una “friki” de conseguir mejores resultados.

¿en qué medida conseguir tener razón me ayuda a alcanzar mis objetivos?

A mi me parece que en poca.

Es muy poco efectivo, quizá me he quedado más a gusto pero noto que genera más resistencia en la contrapartida para la próxima interacción.

Y repetidas veces puedes generar resentimiento o rencor porque esta resistencia se acumula.

Si hay un conflicto, está claro que algo hay que mejorar para la siguiente situación, ¿no?

Si te empeñas en defender tu punto de vista como el único posible, ¿cómo vas a llegar a una solución mejor para la próxima vez?

Claramente, para que no suceda lo mismo hay que cambiar algo, pero con la verdad absoluta de tu punto de vista, ¡le cierras el oído a la otra parte!

Ya no escucha y menos estará dispuesto a cambiar algo.

Otro enfoque sobre la razón


Te propongo otro enfoque: –dá la razón.

Utiliza estas tres palabras mágicas.


“Probablemente tendrás razón» y luego ya sigues, «pero mira, ¿que te parece si…?”

Y cuando utilizas palabras mágicas, pasa como cualquier hechizo.

El ambiente se calma y ganas un tiempo precioso para reflexionar un mejor desenlace de la situación, porque no sabes cómo tranquilizan y abren el oído del contrario.

Está dispuesto a escuchar y lo tienes de de tu parte para razonar entre ambos como mejorar.

Se relaja la tensión.

Priorizas una mejor gestión, a quedarte agustito con tu razón.

Ya verás, pruébalo.


Quizá no lo consigas en el 100% de los casos, pero seguro que en muchos si puedes y cada mejor resultado , … ¡eso que te ganas!.

Yo a mis hijos ya les ando diciendo que lo practiquen:

Mamá, en que en el cole me han dicho que tengo cara de oveja,

¿En serio? ¿Y  tú crees que la tienes?

No

Pues ya sabes, hija, diles a esas niñas  «probablemente tendréis razón».

Y tú sigue con lo tuyo».

Espero que te sirva y si es así, que me lo cuentes en algún comentario.


Un abrazo y como siempre, mil gracias por leerme!
Cris

¿Por qué te recomiendo practicar mi manual de gestión mental?

Por la desventaja mental de ¡tres a uno!, que arrastramos de fábrica, que de alguna forma tenemos que intentar recuperar.

¿Porque me parece vital la autogestión mental?

Porque   la principal misión del cerebro es la de garantizar tu supervivencia y para cumplirla  ¡continuamente te presenta  posibles amenazas!

Viene programado de fábrica para advertirte de todos los posibles peligros que  te podrían acechar. Que si fueran reales (como cuando nos perseguían los mamuts) pues vale, pero en nuestra época suele ser  riesgos imaginarios de todo tipo, lo que nos presenta.

El desventajoso marcador mental

Está  demostrado que  esa es la razón por la que  necesitas tres impactos positivos para contrarrestar uno negativo. ¡Tres!

Y por eso en el Metro lo que se suele oir son enfermedades,  desgracias y muy pocos comentan lo contentos que están.

Mi tontísimo incidente ilustrativo.

Bien, lo que te repito infinitamente de invertir tiempo y esfuerzo en tu prevención mental  por supuesto que  yo lo hago a diario durante media hora. 

Estos 30 minutos me han cambiado la vida y me han generado unos mejores resultados, en todas las facetas, que no te puedes ni imaginar.

La hago donde puedo, pero intento en un Santísimo que es donde más me aprovechan estos 30 minutos de prevención mental.

¿Que qué es un Santísimo? La presencia de Jesucristo expuesta en una iglesia y tú vas, te quedas ahí y ya está.

Sin intermediarios, sin sermones, sin mediadores.

Sé que me arriesgo a perder seguidores

Que en estos tiempos es  más glamuroso decir que hago Yoga o Pilates , pero mi Blog es biográfico y es lo que hay.

¿Sobre la iglesia y el Papa de Roma? por supuesto, tus razones tendrás para tu opinión.

Pero este Blog va de que solo inspiras si lo haces primero.

Y  por lo que hizo, me parece el mayor inspirador de la historia, que incluso hasta el día de hoy le celebra medio mundo su cumpleaños.

No te sé explicar mejor, ahí me siento muy a gusto y como que me aprovecha más mi media hora de gestión mental.

El susto de muerte

Para llegar, desciendo unas escaleras a la cripta subterránea de la Iglesia y después entro en otro recinto  del coro al final que está a oscuras, que así no me ve nadie y me concentro mejor.

¿Te puedes creer que un día  bajo corriendo y al entrar me encuentro un hombre roncando?

De poco me da un infarto, bueno,  a los dos, que del grito que pegué casi se cae del banco.

Me mente me advierte a diario

¿Y sabes que desde entonces, siempre, siempre, siempre al abrir la puerta del coro me avisa  “cuidado con el hombre durmiendo “?

Y te aseguro que ese hombre, antes se cambia de sexo, que quedarse dormido ahí otra vez .

¿te das cuenta?, solo me pasó una vez.

Y todos los días. ¡TODOS LOS DIAS! Mi mente me hace visualizar al hombre durmiendo antes de abrir la puerta, el primer sitio donde me obliga a mirar.

El martilleo mental  que soportamos.

Y este ejemplo tan tontísimo.. , ¡extrapólalo a todas las cosas que a diario nos pueden generar sufrimientos!

Discusiones, enfermedades, facturas, enfados, problemas,  relaciones,  cambio climático… 

Posibles amenazas reales o irreales, da igual.
La mente  ¡no distingue!.

Esta programación anti-peligros  ¡es agotadora!

Mi manual de autogestión mental

Y para contrarrestar recopilé el manual. Porque algo que yo ignoraba es que la mente se puede gestionar .

No son enseñanzas mías. Para nada. Sólo he intentado resumir lo  aprendido de eminencias varias y que al practicar me ha funcionado.

¿Qué soy muy pesada con el temita? Bueno, eso ya me lo dicen mis hijos todos los días.

Pero se me ha metido en la cabeza desde aquí animarte a  “pensar en lo que piensas” por la calidad de vida que reporta y sobre todo el precio tan alto que pagas si no lo haces.

Al menos yo.

Si actúas, como sientes, sientes como piensas y nuestro mundo interior es tan, tan importante, ¿porqué no proponerte mejorarlo?

Anímate hombre. Descarga, lee y practica mi manual. y si te ayuda me cuentas. Nada me haría más ilusión.

Click aquí para descargar GRATIS el manual

 

Un fuerte abrazo,

Cris Contango

¿Con qué riegas el jardín de tu cerebro? ¡Ponle a dieta!

Pon a dieta tu mente

Tiene gracia que en cuanto empieza el año la mitad de las mujeres nos pongamos a régimen. Después del mini embarazo de los dos roscones y medio que suponen las Navidades, ¡no queda otra!.Y digo yo; ya queremos mejorar ¿Por qué no empezar también una dieta con los pensamientos con los que poblamos nuestro cerebro?

El cuerpo no tiene la posibilidad de crear nada, y sin embargo, el cerebro ¡lo crea todo!, con lo que… es ¡muchísimo más importante cuidarlo!

Porque si andas con un par de kilos de más y a ti no te importa, ¡no lo sufres!; pero, si tienes pensamientos negativos repetitivos,  los sufres ¡todo el día! y lo peor es que lo creas alrededor.

Tu mente siempre está produciendo

Nuestra mente es como un jardín que puede ser inteligentemente cultivado o abandonado al dominio de hierbas y rastrojos que crecen solos.

Sea cultivado o descuidado ¡está destinado a producir!.

Cada semilla de pensamiento sembrado en tu mente que eche raíces se reproduce a sí mismo floreciendo (tarde o temprano) en acciones y produciendo sus propios frutos.

Los pensamientos positivos producen buenos frutos, y los pensamientos negativos malos frutos. Es el resultado de una ley que no falla.

Por eso tienes que tener mucho cuidado qué tipo de pensamientos dejas crecer en el jardín de tu mente.

¿Qué le das de comer a tu cerebro?

Si plantas cosas increíbles la cosecha ¡será impresionante! Pero…dale de comer grasa, petróleo a una planta, ¿Cómo te parece que serán los frutos?
Por eso mi propuesta es que le cambies la dieta, ¿qué le das de comer a tu cerebro? Tu régimen habitual ¿Te ha funcionado para estar disfrutando de un día a día bueno con relaciones afectivas sanas y un proyecto que te ilusione?

¿Te gustaría ser más positivo, productivo, amable, paciente? Abona tu cerebro con cosas positivas, constructivas, motivadoras y que te ayuden a crecer.

Filtra, evita o raciona libros e impactos negativos, el periódico, la televisión o tu vecino que en 30 segundos en el ascensor se las arregla ¡para amargarte el día!

Igual que un jardinero cultiva su parcela, manteniéndola libre de malas hierbas también tú puedes cuidar el jardín de tu mente limpiándola de pensamientos que no te beneficien. (Por cierto, ¿sabes de donde viene la palabra cultura? Pues ¡de eso mismo!, de cultivar la tierra que somos nosotros).

Así que… nuevo propósito para el 2017: ¡Pon a régimen a tu mente! Es también una forma de complementar el cuidado de tu físico.

Porque un cuerpo sano y una cara serena es el resultado de pensamientos felices, buenos deseos y serenidad. Inténtalo. Cambia los pensamientos respecto a las situaciones y la gente y las situaciones y la gente cambiarán.

Porque ¡no podemos mantener en secreto nuestros pensamientos!, de alguna misteriosa forma se cristalizan en las circunstancias que nos rodean. Lo que piensas construye tu vida.

Quizás no puedes escoger directamente tus circunstancias –pero si tus pensamientos- y de esa forma indirectamente darles forma.

Unos pequeños ejemplos

Que tu vecino el del ascensor sea un indigno no tiene la menor importancia para ti si consigues que no te quite la paz. Allá él.

¿No te parece curioso que las personas que viven con temor a las enfermedades muchas veces son quienes más las padecen? La ansiedad ¡debilita el cuerpo!

No es lo mismo pensar un lunes por la mañana en “la pereza que te da ir a trabajar” que “la suerte que tienes de que sea lunes y no estar parado”.

Completamente opuestos pensamientos y opuestos resultados también.

¿Tienes muchos pensamientos de duda y temor? Fuera. Erradícalos

Nunca han logrado una meta y nunca podrán: siempre conducen al fracaso, ¡son enemigos del conocimiento!. Los detectas, lo decides y luego lo ejercitas con acción todos los días.
Cuesta esfuerzo, claro; pero no conozco nada que valga la pena que sea fácil.

De la misma forma que alguien físicamente débil se puede fortalecer mediante esfuerzo persistente, los pensamientos débiles lo puedes convertir en poderosos ejercitándolos.
Y los beneficios son infinitos.

¿Porqué no te pones un objetivo nuevo?

En cualquier faceta de tu vida: familia, relaciones, desarrollo personal…

Tener objetivos y proyectos te ayudará en tu de control mental.

Dejas de pensar en el problema, porque al diseñar un proceso constructivo en el que focalizar tus pensamientos, centras a tu mente en las soluciones. Y la mente ¡no sabe pensar en las dos cosas a la vez!: o problema… o solución.

Un abrazo fuerte,

Cris Contango

Y por último, te recuerdo que…  te puedes suscribir a mi blog! y recibirás un regalo : Mi manual de Iniciación a la Gestión de Pensamientos



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