Mi Actividad y Familia de 8…

Este curso… ¡contraataca a tu imperio!

Este curso vas a ser distinta de los demás

Pues sí, este curso, si eres seguidora de mi Blog, no vas a ser como los demás. Porque te pido que lo empieces al revés que todo el mundo!.
¿Como que al revés, te preguntarás?
Porque ya está el ambiente demadiado saturado con lo del síndrome post-vacacional que veo y oigo en todas partes a estas alturas del año.
Y es que, este año, tanto pesimismo hay que transformarlo en energía creativa como sea. Y lo mejor es viviendo en un estado continuo de «en Contango»” (en la categoría “Reflexiones Mentales” explico mejor el significado de Contango).

¿Cual es el imperio ese que hay que contraatacar?

Pués ahí va…los cien millones de neuronas que trabajan cada día dentro de ti.
Están siempre haciendo sinapsis dentro de tu cerebro y segregan unas determinadas sustancias que modelan lo que eres y sientes.
Y es que, el cerebro se hace adicto a las sustancias que ya está acostumbrado a recibir. Y hay que tener cuidado si tus hábitos automáticos de pensamiento producen mecánicamente sentimientos y emociones poco adecuados.
Podría incluso suceder, que lo que te da pereza y no te gusta, ni siquiera sea tan grave. Y que seas tu quien con las actitudes de siempre lo realimentas.
Pero hay una buena noticia, y es que por este mismo principio de la segregación de sustancias neuronales, podemos introducir voluntariamente nuevas conexiones en nuestro cerebro y conseguir así que se segreguen otras sustancias que nos convengan más.
Te lo digo porque volver del verano da bastante más pereza cuando te enfrentas a más de lo mismo. Sin proyectos ni propósitos nuevos, y con tu mente mostrándote todo igual o incluso peor porque encima eres un año mayor.
Así que este Septiembre ya sabes…

>> te toca contraatacar a tu imperio de neuronas

Un pequeño ejercicio antes de empezar el curso

Coge lápiz y papel, o las notas del móvil, algo que tengas siempre a mano, y proponte tres cosas a mejorar este curso.
Todo vale y da igual lo que elijas, pero una pequeña victoria contraatacando tu imperio, te abre un mundo de posibilidades para un día a día mucho más emocionante.

Mis propuestas para este curso

La primera es, no perder ni un día por culpa de mi mente presentándome paranoias y siendo un freno de mano para alcanzar mis objetivos. Los marcare en negro en el calendario para ver mi evolución.
Por lo que respecta a los niños, me propongo sentarme con cada uno y que se pongan sus objetivos para el primer trimestre a revisar en Diciembre.
En la oficina quiero ayudar a aumentar el volumen de ventas en una zona específica y por último, en mi proyecto online, me he propuesto duplicar volumen añadiendo eficacia a la forma de liderar mi equipo. Es decir, asegurarme de que cada persona tenga su plan de negocio con acciones enfocadas a cumplir los objetivos que se hayan propuesto.
No por hacer cosas se obtienen los resultados que uno espera. Hay que hacer lo correcto.
Y como fanática de la prevención que soy, porque es mejor cuidar la salud que curar la enfermedad, me había propuesto empezar a hacer deporte, mi asignatura eternamente postergada por restricciones de tiempo, y comer de forma más sana. A lo primero, lo único que he conseguido es andar con muletas. (Por favor, si juegas al Paddle…,¡ calienta antes!). Me temo que este objetivo va a tener que esperar.
Sin embargo, la alimentación sí. Es mucho más sana menos el Domingo, barra libre que para algo es el día del Señor.

Si quieres resultados distintos…

Así que ya sabes, a contraatacar a la inercia de la pereza de la vuelta y a reprogramarte, que ya decía Einstein: “Si quieres resultados distintos, ¡no hagas siempre lo mismo!»

Así que, este curso…, ¿quieres resultados distintos?. Una mente abandonada, produce resultados abandonados ¡y el tiempo vuela!

Un abrazo muy fuerte.

Cris Contango

Ante la duda… Mejor hacer.

Yo pienso que el éxito es el resultado de las acciones.

Por lo menos de las que se pueden controlar.

Y me doy cuenta de que la diferencia entre una vida de éxito,  calidad y propósito y una vida limitada y pequeña  ¡no es tan grande!.

Es, en gran medida,  el resultado de los pequeños hábitos diarios adquiridos, esos que no nos cuestan porque están automatizados en nuestra rutina diaria.

Imagina dos estudiantes: uno con el hábito de levantarse a las 8 de la mañana, ir a correr por el Retiro y ponerse a estudiar y otro con el hábito de estudiar la noche antes del examen, de los que van en el Metro con la forma de la almohada todavía pegada en la cabeza.

¿Podrías anticipar alguna diferencia en sus resultados?

Lo curioso es que probablemente a los dos les cuesta el mismo trabajo esos dos hábitos tan dispares, porque la satisfacción de sentirse en forma y los buenos resultados académicos retroalimentan con mucho bienestar al madrugador.

Probablemente incluso se sienta mal si un día se levanta tarde y no le da tiempo a  correr.

De esta misma forma: ¿qué hábitos tienes tú?, ¿Disfrutas comiendo sano y nutriéndote bien, o «picas» todos los días mortificando tu estómago con lo que te apetece? ¿Intentas moverte y hacer ejercicio, aunque sea subir por las escaleras? ¿te gusta leer, o sólo ver la tele?

Y en tus relaciones; ¿das las gracias o te quejas? ¿tienes el hábito de sonreír o no miras a los ojos?, ¿gritas a tus hijos o les das besos?

De verdad pienso que observando los hábitos diarios de una persona puedes predecir sus resultados,  porque nos hacen dar un pasito hacia un lado u otro y al año significa un gran recorrido hacia un lado o  hacia otro.

La calidad de vida y el éxito no es la misma en un lado que en el otro.

 Así que… ¿Por qué no crearte pequeños hábitos de éxito que te reporten GRANDES resultados? 

Y voy a ir más allá.

De todos los hábitos más importantes que se pueden tener, en mi opinión  se resumen en dos: El hábito de hacer y el hábito de no hacer -o retrasar-.

Porque observo que mucha gente le gustaría hacer cosas y al final  ¡nunca las hace! porque espera a sentirse seguro  o a las circunstancias perfectas .

Y mientras espera que eso pase, los que tienen el hábito de hacer ya han ido y han vuelto.

Y en el camino han aprendido y se han hecho más grandes, que el que no ha hecho nada.

Es muy importante crearte el hábito de hacer, ¿Sabes que en el universo no hay ninguna línea recta?

La vida se mueve  de forma  parecida a como lo hace un río; así  en la mayoría de las ocasiones sólo puedes ver hasta la siguiente curva.

De forma que si nunca llegas a esa curva, ¡no puedes ver la siguiente!.

La acción siempre derrota a la inacción porque todas las acciones son semillas y como tal dan fruto.

Pero si no siembras nada, entonces ¡seguro que no vas a recoger nada!

Así que yo te propongo, desde hoy, ante la duda: Haz.

Hazlo ya, con lo que tengas y donde te encuentres. Confía que una vez hagas, podrás tomar decisiones inteligentes y hacer correcciones.

Para mí es el primer hábito de éxito en la vida. Hacer.  

Por supuesto que para crearte este hábito  necesitas disciplina y fortaleza mental pero lo bueno es que todos  tenemos el potencial de desarrollarlos.

Yo, por si te sirve, si te suscribes al Blog, te mando mi manual de iniciación a la autogestión mental.

Así que… No lo pienses tanto y  Hazlo.

Un abrazo y feliz semana,

Cris Contango

Hoy te pido una locura, ¡Sube tu nivel de estrés!

¿Cuánto estrés tuviste el año pasado? ¿Y últimamente? ¿Mucho? ¿Poco?

Pues te comento, yo creo que el estrés es como el colesterol hay uno bueno y otro malo. Y lo suyo es deshacerse de uno e incrementar el otro.

El estrés malo es el de los ataques, el que produce una serie de reacciones físicas que te cuestan la salud.

No pienso que esté relacionado con la productividad, sino con la falta de prioridades en la organización mental . Te pasas el tiempo apagando fuegos urgentes mientras se te escapan los importantes.

Pero eso queda para otra entrada, hoy voy a hablar del estrés bueno.

El estrés bueno te lo producen las situaciones nuevas o a las que no estás acostumbrado y  es buenísimo para la salud.

Está claro que hacer siempre lo que uno domina no genera tensión, pero, ¿cuántas cosas, que podrían ser muy buenas para nosotros, dejamos de hacer por miedo a ese estrés?

Y al evitarlas  vivimos limitados sin hacer lo que nos gustaría.

Un ejemplo:

Crees que eres una persona tímida y por eso actúas como una persona tímida.

(Normalmente las personas tímidas son muy sociables con sus amigos, con lo que es la creencia de ser tímido lo que le hace actuar como tal en determinadas situaciones).

…Lo de las creencias también daría para otras cuantas entradas…

Pero puede que no estés contento y te encantaría dejar de ser tan tímido.

¿Es posible para ti dejar de serlo? Solo necesitas aceptar estresarte un poco y estar dispuesto a dar pequeños pasos de bebé todos los días hacia ser extrovertido.

Tienes que estar dispuesto a aceptar el dolor que te va a causar ese pequeño estrés, porque la vida es un equilibrio donde recibes lo que das, y si no estás dispuesto a dar, ¡tampoco vas a recibir!.

Tú decides si vas a acoger la tensión que te va a liberar de la timidez: porque vas a subir en el ascensor de la oficina y en lugar de mirar los edificios, vas a decir: “hola”.

Todos los días.

Hasta que decir “hola” te parezca natural porque la acción repetida crea hábitos y se normaliza.

Y a la semana siguiente vas a decir “¿que tal estas?”

Y vas a ver que ¡no pasa nada! que es incluso agradable y que probablemente el lunes no te contesta nadie, pero que el Viernes mas de uno te cuenta su vida.

Y te vas a retroalimentar con estos buenísimos resultados para seguir dando pasitos que te vas proponiendo y que al principio todos te producen estrés.

Hasta que de repente tu timidez deja de ser un problema.

Y como se te ha abierto un mundo, te pones otro objetivo.

Y te volverás a estresar con pequeñas acciones cada vez más grandes, pero ahora ya has comprobado que bien vale la pena pagar el precio.

Que ese pequeño estrés que aceptas como compañero de viaje mejora tu calidad de vida llevándote a otro nivel, comprendes que solo tiene ventajas y no entiendas vivir sin tenerlo al lado.

Ese estrés es un buen estrés que te hace crecer.

No te puedes ni imaginar lo que me he estresado yo para lanzar este Blog.

¿Y si te cuento que el primer mes de lanzamiento me lo pasé abatida del corte que me daba que alguien leyera lo que yo escribía? Ni te digo al escribir el manual…

Tampoco te podrías ni imaginar el mundo apasionante que se me ha abierto gracias al Blog y lo que disfruto conociendo a gente extraordinaria que me contacta y que también vive en situación Contango.

Pero es que cuando comprendí que la vida no se puede hacer mas larga pero sí todo lo ancha que te propongas, no vivir un poco estresada me parece una pérdida de tiempo.

El estrés bueno ensancha tu vida, y como somos seres relacionales, la de todos los que te rodean.

Un abrazo muy fuerte,
Cris Contango

PD: si te gusta comparte, comparte, comparte. Muchísimas gracias!

¿Cuál crees que es el sonido más dulce e importante para cualquier persona?

Piénsalo un segundo mientras sigo con la entrada.

No sé si estarás de acuerdo en que tratar con la gente es el mayor desafío que tenemos que afrontar diariamente.

Dicen que alrededor del 15% del éxito financiero de cada persona se debe a sus conocimientos técnicos y el 85% restante a su habilidad para las relaciones personales.

Y si el porcentaje te parece elevado pienso que por sentido común, se incrementará más, dado que mucho del conocimiento teórico hoy en día está depreciándose debido a que lo encuentras en internet.

Lo que tienen las relaciones humanas es que son la mar de complicadas porque cuando interactúas con alguien no estás tratando con alguien lógico sino emotivo, erizado o no según su situación vital y el momento en que le has pillado, e impulsado por razones internas que no sabes.

Adicionalmente los prejuicios, ideas preconcebidas y creencias de cada uno y con todos estos factores a la vez tenemos que lidiar en una única conversación que en esos momentos está ocurriendo.

Como ocurre muchas veces lo invisible es bastante más importante que lo que se ve.

Y existe una varita mágica, una herramienta única que todos tenemos a nuestra disposición a la hora de lidiar con las relaciones humanas que es nuestra habilidad a la hora de comunicarnos.

No hay metro suficientemente largo en el mundo como para medir el infinito poder de una habilidosa comunicación, una varita mágica que también puede ser una pala de enterrador en tus manos. Creas o destruyes.

Al mismo niño le estimulas la confianza realzando sus virtudes o te lo cargas para toda la vida si te ensañas con sus defectos y estos dos opuestos resultados los obtienes utilizando el mismo número de palabras.

Además, normalmente no hay segundas oportunidades, una vez fuera las palabras no son tuyas y no las puedes retirar aunque hayas dicho cosas sin pensar que no son verdad, da lo mismo.

Y tan importante es lo que dices como lo que callas.

Todo el mundo habla pero no tantos nos comunicamos como nos gustaría y cuanto más aprendes porque practicas más te das cuenta de lo que te falta y lo beneficioso que es mejorar tus habilidades de comunicación para mejorar tu mundo.

Esta semana te propongo un ejercicio muy sencillo para que compruebes que poco cuestan algunos detalles.

¿Cuál es el sonido más bonito en los oídos de alguien? ¿Cuál es la palabra mágica que tenemos cada uno? ¿Te ha dado tiempo a pensarlo?

Tu nombre. El sonido más dulce para ti es tu nombre. Y también para cualquier persona.

No por casualidad las calles y los aeropuertos tienen nombres de personas y los donantes se lo ponen a los hospitales y fundaciones para que permanezcan en el recuerdo de la humanidad

Estarás de acuerdo que algo mágico tiene el nombre.

Porque cuando alguien recuerda tu nombre y te lo dice con frecuencia te está rindiendo un halago sutil y muy efectivo.

Te hace sentirse única y apreciada, la pregunta que haces se hace especialmente más importante si añades el nombre de tu interlocutor.

Es asombrosa la importancia que todos concedemos a nuestro nombre.

Tienes muchas mas posibilidades de que confíen en ti y de tener una interrelación mas satisfactoria para las dos partes.

Y es lo que te propongo si quieres mejorar tus habilidades de comunicación: Tómate el trabajo de  llamar a cada persona por su nombre.

Yo antes no recordaba los nombres por la sencilla razón de que no dedicaba el tiempo y la energía necesaria para concentrarme, repetirlo y fijarlo en mi memoria dispersa de por sí.

Hasta que lo leí, lo practiqué y aluciné con los milagros que obra al tratar con la gente y la calidez que añade a mis relaciones humanas cuando y lo mejor es que no cuesta nada.

Te pongo un ejemplo del viernes pasado mismo con un nativo habilidoso para las relaciones humanas que es CJ cuando nos fuimos a estrenar un restaurante nuevo en Madrid, donde el servicio fue realmente nefasto y zanjó el asunto consiguiendo que nos invitaran a comer… ¡a los 7!

El sonríe, por supuesto, les llama por su nombre y les habla como si les conociera de toda la vida, agradeciéndoles su trabajo y su dedicación primero, y solo entonces entra a tratar el asunto.

Y todavía al salir se siguieron excusando por su mal servicio.

Un abrazo y gracias por leerme,
Cristina.

Te deseo Feliz Navidad y Próspero y Gestionado 2019

Y si es posible, que nos veamos por aquí regularmente.

Te cuento que estoy trabajando intensamente en los objetivos del Blog para el año que viene.

Porque he crecido en mis habilidades online (era muy fácil porque eran inexistentes) y lo más primordial: reducido mi bloqueo mental lo que ha ensanchado mi cabeza con un montón de nuevas posibilidades.

Desde este panorama más grande quiero dar claridad de objetivos y un enfoque más efectivo al Blog.

En ello estoy trabajando muy ilusionada estas vacaciones de Navidad y publicaré los cambios cuando los niños vuelvan al colegio, que al final ¡mi calendario es el suyo!.

Mientras tanto te deseo una increíble y estupenda ¡Feliz Navidad!.

Y te lo deseo de verdad, porque pienso que vivir de cara a Dios es la fortuna de la existencia, y que si de verdad lo descubres dentro de tu corazón, ya tienes un sitio para descansar de las durezas de la vida, porque ¡para eso nace!

Y por supuesto, te deseo un  próspero y gestionado año 2019 que ¡promete muchísimo!.

Un abrazo muuuuy fuerte!
Cristina

¿La mejor forma de matar a un monstruo?

La manera más eficiente de matar a un monstruo

Pues te lo digo desde el principio, al monstruo se le mata cuando es pequeño y débil.
¿Has visto “Origen”? Leonardo Di Caprio es un ladrón que con su máquina de sueños duerme a sus víctimas para robarles sus ideas.
En la película le proponen lo contrario, que implante en la cabeza de alguien una idea determinada para que al crecer consiga un resultado esperado.
Y es que una idea como dicen en la peli puede llegar a ser ”el parásito mas potente” y por cierto que si además es buena, también puede depositar muchos dinero en la cuenta, solo hay que ver el negocio que mueven las aplicaciones de móvil hoy en día…

El peligro de que el monstruo crezca

Pero al grano que me desvío, pues igual que las ideas tienen un origen y luego crecen, los monstruos también.
Entendiendo como monstruos todo lo negativo que nos amarga nuestro día: enfados, ira, juicios ect… y muchas veces se generan de forma absurda fruto de falta de claridad en la comunicación.
Si los vas alimentando dentro de tu cabeza crecen, y si se hacen enormes, los resultados pueden ser devastadores. Tan devastadores como los patos que hemos tenido este verano, que entraron en casa del tamaño de un huevo comiendo tres granos y acabamos comprando sacos enteros que no duraban nada y encima cagándolo todo delante de la puerta porque, sorprendentemente, volvían por la noche a dormir y como no les abrieras en seguida, no veas el panorama.
Pues así y mucho más rápido crecen nuestros monstruos de la cabeza.
Y lo más preocupante es de lo que se alimentan. En particular los míos tienen dos especialidades: mi índice alegreico diario que indica del 0 al 10 lo alegre que he estado ese día, (prueba a puntuarte tu, que igual te sorprendes) y también se nutren de enmarañar la calidad de las relaciones humanas.
Es normal tener sentimientos negativos; pero poco práctico no aprender a detectarlos dejándoles crecer hasta que te amargan tu día, e incluso si se hacen grandecitos y poderosos hasta pueden llegar a separar matrimonios, romper familias y hacer guerras.
Esta pequeña tontería de reconocer y ponerse a matar monstruos cuando son pequeños, puede incrementar tu calidad de vida de una forma increíble mejorando hasta tu salud.
Si tienes una mejor comprensión de lo que pasa en tu mente y consigues acabar con este tipo de pensamientos pronto, evitarás que crezcan hasta manifestarse en síntomas físicos como la ansiedad, por ejemplo.

Unos ejemplos

Y como siempre te pongo algunos de mis ejemplos.
Mi súper monstruo de las personas impuntuales. Porque para llegar a todas mis tareas diarias, mi agenda es un puzle. Y los típicos diez minutitos de retraso a mí me matan. Porque igual por eso ya no llego a recoger a los niños al colegio, o quizá sí, pero metiéndome un estrés que no veas.
Hay personas que por sistema se retrasan, y si no tengo más remedio que quedar con alguna, me llevo mi munición para matar el monstruo: lista de llamadas pendientes, un libro , o lo que sea…
De esta forma, además de no perder el tiempo mientras espero a que lleguen, también consigo no alimentar mi monstruo de las personas impuntuales. Y aunque luego tenga que correr, por lo menos he logrado preservar mi paz interior además de haber hecho algún extra.
O por ejemplo cuando mis hijos se pelean entre ellos, que me pone de los nervios.
En vez de aguantar hasta explotar, cuando reconozco en mí la sensación de mosqueo, les aviso anticipadamente: “dejar de gritar porque si no vais a acabar cada uno en vuestro cuarto, cogiditos todos de la mano o copiando que soy la mejor madre del mundo unas quinientas veces”.
O cuando algo te sienta mal de alguien. Mejor aclararlo con la persona cuanto antes y no darle significado tú sola. Porque la película que te vas montando, normalmente te lleva a enfadarte más. Es lo que tiene dialogar con un monstruo, que no es un bondadoso espíritu celeste!

Las pequeñas mejoras del día a día

Y así intentando matar a monstruos pequeñitos mi índice alegréico, resiste en los niveles que me he propuesto estar la mayoría del tiempo, porque un día enfadada por tonterías es una lástima.
No sé si he logrado hacerme entender. Intenta matar al monstruo mientras es pequeño, sin dilaciones y verás como tu día a día mejora.
Sólo tienes que aprender a detectar las señales en el «origen» y gestionarlas, como intento explicar en el manual.

Un abrazo fuerte y feliz semana!

Cris Contango.